Ignacio Martín-Baró: Psicología de la liberación y el desafío del pensamiento latinoamericano

 


La obra Ignacio Martín-Baró, la psicología, la liberación y el pensamiento latinoamericano hoy ofrece una relectura necesaria del legado de Martín-Baró, profundizando en su intento por construir una psicología comprometida socialmente y en diálogo con los desafíos políticos y culturales de América Latina. Frente a una psicología hegemónica, fragmentada y funcional a los intereses del sistema neoliberal, la psicología de la liberación aparece como una apuesta ética, política y epistemológica para reconectar el saber psicológico con las luchas populares.

Desde el prólogo de Enrique Saforcada se denuncia la tendencia histórica a neutralizar la psicología, convirtiéndola en un discurso inofensivo o bien en una ciencia del comportamiento ajena a su contexto social. Esta crítica señala cómo la disciplina ha sido instrumentalizada por las lógicas del mercado y de la dominación política, alejándose de su potencial transformador. Ignacio Martín-Baró, en cambio, sostuvo que no puede haber psicología sin contexto ni ética psicológica sin compromiso social. La psicología de la liberación, que él propuso, exige construir conocimiento desde la experiencia concreta de los pueblos oprimidos, desenmascarando las estructuras de poder que sostienen las injusticias.

El libro recupera además la conexión entre el pensamiento de Martín-Baró y las epistemologías del sur de Boaventura de Sousa Santos, así como el pensamiento decolonial de Aníbal Quijano. De esta forma, plantea que la ciencia moderna ha ejercido un epistemicidio, es decir, ha invisibilizado y marginado los saberes indígenas, populares y comunitarios, imponiendo un único modelo de conocimiento eurocéntrico. La tarea urgente es recuperar esas otras formas de construir verdad, habilitando narrativas plurales que reflejen la diversidad cultural y la memoria histórica de América Latina.

Lejos de idealizar la propuesta de Martín-Baró, el libro reconoce las tensiones internas que enfrenta la psicología de la liberación. La fragmentación del saber, la cooptación por el mercado académico y el riesgo de convertirse en una práctica tautológica son desafíos actuales que no pueden ignorarse. Frente a ellos, se defiende la necesidad de articular el conocimiento psicológico con otras disciplinas, superando el encierro disciplinar para construir saberes integrales, prácticos y comprometidos con la transformación social.

Otro aspecto clave que emerge en el análisis es la crítica a la universidad neoliberal. Lejos de formar ciudadanos comprometidos, la universidad actual reproduce lógicas de exclusión, productividad y competencia. En este contexto, pensar una psicología de la liberación implica también pensar otra forma de universidad: una universidad popular, crítica y liberadora, capaz de dialogar con las luchas sociales y de promover el buen vivir.

Ignacio Martín-Baró no solo propuso interpretar el mundo, sino también transformarlo. En una región marcada por profundas desigualdades y violencias estructurales, su legado sigue siendo una brújula imprescindible. Retomar su psicología de la liberación hoy no es un acto nostálgico, sino un compromiso ético y político con la construcción de sociedades más justas. Frente a un mundo que insiste en repetir las viejas fórmulas del mercado y la dominación, la psicología de la liberación nos recuerda que otros mundos son posibles, pero requieren de prácticas, saberes y luchas que nazcan desde los pueblos y para los pueblos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El cerebro, el teatro del mundo: una reflexión sobre la construcción de la realidad

Definiciónes Dussel